
Porque combina el efecto de los carteles
publicitarios con la posibilidad de llevar la información de los
folletos.
Pero a diferencia de los
carteles, el buzón tiene una ubicación menos limitada, puede
recordarse la información que aportan posteriormente, su reparto no es
costoso y de poca permanencia y se dirige únicamente a los interesados en
nuestra información , lo que se convierte en una publicidad no agresiva y
por lo tanto efectiva.