
Dado su carácter eventual y con adhesivos
leves no deja rastro de su existencia después de haber cumplido su fin,
no se convierte en molesto o antiestético sobre el mobiliario o inmuebles
donde ha estado presente.
Permite su uso en los
establecimientos después de su cierre o durante su apertura en zonas próximas
para ampliar nuestra imagen de negocio, informar de los productos que existen en
el interior, dispensar tarjetas, solicitudes de servicios o llevar la información
que posteriormente utilizará el cliente en sus compras.
En casos de folletos
preimpresos por una marca que comercializamos, nuestro sello como distribuidores
del producto nos identifica en el mercado a aquellos que aun no son nuestros
clientes.
No es molesto en otros
comercios que admiten nuestros folletos publicitarios ya que no usan espacios
como mostradores o mesas donde pueden llegar a estorbar.
En su versión de
adquisición en papelerías permite la impresión de la carátula.
Puede ser útil para vender, casas, fincas, buscar animales o personas
extraviadas siendo portable el contenido. Los profesionales pueden ofrecer sus
servicios de reparaciones o usarlo como porta-tarjetas, si inician un negocio es
una manera de darse a conocer sin necesidad de publicidad costosa .