
Independientemente
de lo económico del buzón de publicaciones.
Dado que la publicidad va
dirigida a usuarios con interés, el número de folletos emitidos es
menor en cada tirada por lo que se pueden repartir de forma escalonada y
racional. Aunque la impresión de folletos puede haber sido masiva, su
reparto es dosificado, lo que permite que estemos presentes durante días
o meses consiguiendo un refresco de memoria, lo que refuerza nuestro interés
publicitario.
De rápida distribución
en áreas grandes o pequeñas y de grandes afluencias de público.